David Ball
Coordinador Nacional del MEC de Canadá
En una semana voy a partir para Montreal (más de un día de viaje por tierra desde my casa en Winnipeg, Manitoba. Todavía hay tantas cosas por preparar para la Asamblea General (AG), pero estoy muy emocionado por conocer los/as representantes de los/as otros Movimientos Estudiantiles Cristianos (MEC) de todo el mundo; por ser parte de las increíbles comisiones de la asamblea, las cuales se dirigen a temas temas como teología, solidaridad, liderazgo y capacitación; y poder reunirnos con stewards (voluntarios/as) de la asamblea para orar, servir, aprender e inspirar durante el curso de la asamblea.
Creo que mi gran viaje hacia Montreal es simbólico de cuánto hemos podido lograr desde que Canadá fue aceptado como anfitrión. Qué honor poder recibir a todos/as aquí! Cuánto esfuerzo los/as voluntarios y el personal ha puesto para lograr que esto sea una gran reunión a pesar de todos los obstáculos.
El Movimiento Estudiantil Cristiano de Canadá es mucho menor que otros movimientos, pero nos vemos como profetas llenos/as de fe dentro del sistema imperial en el cual nos encontramos. Y por los pronunciamientos de asambleas previas, estamos emocionados/as por ver qué tipo de testimonio global profético puede ser proclamado dentro de las paredes imperiales de Norte América.
El programa global de FUMEC 2006 en Nairobi proclamó:
"Vivimos bajo un sistema de dominación global que constituye un imperio. Creemos que los poderes políticos, económicos y militares del imperio son usados para subyugar en gran manera a varios/as para la ganancia de unos/as pocos/as...
Los próximos pasos son desenmascarar el imperio y crear alternativas" (Programa de Imperio, Cristianos y Basilea 2006).
Este tipo de análisis radical es lo que se necesita escuchar dentro de las paredes del privilegio y poder norteamericano.
Uno de mis mayores temores era que Canadá discriminara al no emitir visas a personas de regiones marginalizadas del mundo. Sin embargo, con la gran ayuda de personas de la iglesia y del gobierno, hemos podido minimizar la injusticia de nuestro sistema de migraciones (pero no sin reconocer que a muchos/as otros/as se les niega el tránsito entre fronteras).
Pero, obviamente, nosotros/as en el MEC de Canadá nos hacemos varios cuestionamientos. ¿Cuál será el impacto de la asamblea en el clima político y religioso conservador de Norte América? Cómo se compararán los esfuerzos del MEC local con los testimonios corajes y riesgosos de otros movimientos del mundo?
Y, más en mi mente: ¿Cómo representaremos a "Canadá", una nación fundada en mitos coloniales, conquista, genocidio y ocupación? Incluso la ubicación de la asamblea (Montreal, Quebec) es un espacio nacional en disputa, porque muchos/as se quejan que Canadá no tiene control sobre la nación de Quebec, ni sobre los cientos de naciones indígenas ("aborígenes") previas a la llegada de los/as europeos/as, o del Cristianismo, o del Capitalismo.
Soy una persona a la cual le gusta recibir a sus amigos/as en el hogar. Veo esta reunión en Canadá como una oportunidad para compartir las fortalezas que tenemos para ofrecer y recibir los regalos de la amistad, el intercambio de ideas, inspiración y soliradidad con el movimiento global con el que somos orgullosos miembros.
Que todos/as sean alimentados! Que todos/as nos presentemos uno/a al otro/a, abiertos/as al aprendizaje, al involucramiento, y si, a veces desafiándonos mutuamente para vivir el sueño ecuménico.
Espero verlos a todos/as en Montreal!
Solidaridad en Cristo, el Liberador!