Patriarca ecuménico envía un llamado inspirador a renovación profética y unidad

Ecumenical Patriarch Bartholomew delivers his homily at the WCC 60th anniversary liturgy, 17 Feb 08. Photo: Peter Williams/WCC
22 Jul 2008

Su Santidad Patriarca Ecuménico Bartolomeo, envió hoy un llamado inspirador a la renovación profética y a la unidad para la 34a Asamblea General de la Federación de Movimientos Estudiantiles Cristianos.
El mensaje del Patriarca Ecuménico nos lleva de vuelta al inicio de las relaciones iniciadas entre estudiantes cristianos protestantes y ortodoxos en la 9a Asamblea General en Constantinopla en 1911, nombrando esa conferencia como central para el desarrollo posterior del Consejo Mundial de Iglesias y el movimiento ecuménico global.

El mensaje del Patriarca anuncia el potencial de FUMEC para vigorar y renovar el movimiento ecuménico en su trabajo de reconciliación y en el liderazgo del camino hacia la unidad.

El mensaje completo del Patriarca Ecuménico sigue a continuación.

Mensaje de Su Santidad Patriarca Ecuménico Bartolomeo a la 34a Asamblea General de la Federación Universal de Movimientos Estudiantiles Cristianos

Amados/as hijos e hijas en Cristo,

La 34a Asamblea General de su Federación, convocada en Montreal, nos da la oportunidad de renovar los enlaces espirituales de hace mucho tiempo entre el Patriarcado Ecuménico y FUMEC, y de dirigirles a ustedes algunas palabras de aprecio y ánimo.

Nosotros/as siempre tenemos en mente que la conferencia de FUMEC en 1911, en Constantinopla, la Sede de nuestra Iglesia, fue un evento de gran significado ecuménico. Como ha dicho Dr. John Mott (el fundador de su Federación), "aunque no diseñado de antemano, la nota distintiva de esta conferencia puede ser caracterizada como unidad cristiana".

De hecho, en aquel temprano período del emergente movimiento ecuménico, la conferencia de Constantinopla permitió que personalidades líderes protestantes fueran conocidas con los "distantes" y "desconocidos" para ellos Ortodoxos del Este. Y es evidente que los enlaces personales establecidos por John Mott, Nathan Söderblom y muchos otros líderes protestantes con algunos teólogos ortodoxos, como Germanos Strinopolous (luego Arzobispo de Thyateira) y Nicolai Velimirovic (luego Obispo de Ochrid), tuvo un rol determinante en el avance del movimiento ecuménico. Porque como es conocido, todos ellos jugaron un rol determinante en la formación de los movimientos "Fe y Orden" y "Vida y Trabajo" y luego en el génesis y fundación del Consejo Mundial de Iglesias.

FUMEC tiene una historia de 113 años detrás de ella. En el curso de estos años, ha experimentado momentos gloriosos, pero también pasó por momentos de dificultades y tribulaciones. Sin embargo, fiel a su mandato original, incluso en tiempos de cuestionamientos o dudas, la Federación continuó sirviendo a la juventud cristiana con coherencia y perseverancia al animarlos/as a inspirarse en la fuente infalible de fe para poder cumplir sus tareas como agentes de reconciliación y renovación en nuestro mundo.

Estamos contentos/as que el objetivo de su asamblea, reunida bajo el aforismo del profeta Joel "Vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán" (Joel 2:28), sea equipar a la generación jóven con una visión fuerte que les permita dar un nuevo respiro al presente y estancado movimiento ecuménico. Esto fue precisamente el punto que enfatizamos en nuestra homília en la ocasión del 60o aniversario del Consejo Mundial de iglesias, el pasado febrero en Ginebra. Porque nosotros/as creemos fuertemente que luego de varias décadas de discusiones y consultas, la Cristiandad necesita urgentemente una nueva generación de trabajadores/as para el viñedo del Señor, aptos para tomar la tarea aún no terminada de promover la unidad cristiana y continuar exitosamente la misión de los/as pioneros/as de la mejor forma posible, ya que a la generación anterior no cuidó o no tuvo la voluntad de formar una nueva generación de trabajadores/as ecuménicos/as comprometidos/as.

Estimados/as delegados/as,

Hoy en día estamos confrontados/as por desarrollos cosmogónicos en casi todos los aspectos de la vida humana. En un mundo que cambia constantemente, no podemos quedar indiferentes al cerrar nuestros ojos y orejas. Si como creyentes cristianos/as pretendemos dar un testimonio creíble en este turbulento siglo veintiuno, es imperativo escuchar atentamente al mundo, pero también mirar a nuestro ser y nuestra prédica.

Que su asamblea responda de forma convincente a los desafíos de la era moderna y a través de la Gracia de nuestro Señor y la inspiración del Espíritu Santo, se convierta en el punto de inicio de un compromiso renovado por el diálogo, la reconciliación, la paz y la justicia en el mundo; por el bienestar de la Humanidad y para la Gloria del Dios y padre de todos/as.

En Phanar, 20 de julio de 2008

Su ferviente suplicante ante Dios,

Bartholomeo
Arzobispo de Constantinopla, Nueva Roma y Patriarca Ecuménico




Foto: Su Santidad Patriarca Ecuménico Bartolomeo dando su homília en la liturgia del 60o aniversario del CMI, en la Catedral de San Pedro, Ginebra, 17 de febrero de 2008.
© CMI/Peter Williams