Mi teólogo favorito!

3 Aug 2008

Conocí a Rubem Alves por primera vez en un curso de teología en 1994. Luego, leí un libro de él que se llama "La teologia como juego" y desde aquel libro me enamoré de la manera en que él escribía.

Con el tiempo, pude seguir leyendo sobre él y como ha ido evolucionando su pensamiento. Hoy ha confimado que hace precisamente eso: jugar, y jugar con las palabras, lo cual es algo bien difícil de hacer y él lo hace muy bien.

Para mi ha sido una experiencia maravillosa poder verlo de frente a frente y oirlo. Hubiera querido escucharlo en portugués pero no pude por el contexto en que estamos, pero creo que nos lanzó muchas cosas buenas y nos abrió el espacio apra soñar, lo cual es algo que nosotros como estudiantes necesitamos.

Desde la perspectiva latinoamericana pienso que ha sido bueno que otras personas de otros contextos conozcan como nosotros hacemos teología y como para nosotros el contexto diario es tan importante en el momento de hacer teología.

Ayer nos contaba de su perra y a partir de ahí hacía una reflexión teológica muy interesante. Decía que la perra sí sabe lo que es la vida por como disfruta cada momento. Esa es la manera que tenemos de ser los latinoamericanos, cada momento que vivimos es muy importante y aunque a veces no lo podemos disfrutar a plenitud, hacemos de la vida un juego, lo cual nos ayuda a sobrellevar las dificultades con las que vivimos como pueblo.

Me ha sido increiblemente maravilloso y estoy muy contenta de que otras personas hayan podido disfrutar de como Rubem juega con las palabras.